Proyecto Educativo

El Proyecto Educativo Institucional (PEI) quiere proporcionar una base común a partir de la cual se configuren las líneas estratégicas que permitan su aplicación y desarrollo en los diferentes centros diocesanos.

Queremos que el humanismo de inspiración cristiana sea el principio que oriente nuestra tarea educativa. Un humanismo que también tiene que salir de las aulas para llegar, a través de las comunidades educativas y de las familias, a la sociedad a la cual queremos servir.

Los principales pilares sobre los cuales levantamos nuestro proyecto son:

La equidad, puesto que todos somos diferentes pero iguales en dignidad.

La libertad, porque Dios, a través nuestro, es bastante liberadora para muchos hermanos.

La vulnerabilidad. Esto nos pide que el más vulnerable sea el primer receptor de nuestra atención.

La capacidad de estimar, valorando el hecho que el amor nos permite transcender y realizarnos como personas, puesto que no hemos venido al mundo para ser ricos, sino para estimar y ser estimados.

Llevar al aula estas afirmaciones es el reto al cual, día detrás día, tenemos que dar respuesta para transformar nuestro proyecto en vida para nuestros alumnos.

Ubicamos el alumno en el centro de los procesos de enseñanza-aprendizaje y lo tenemos protagonista de su aprendizaje:

  • Priorizamos el trabajo activo y participativo del alumnado a través de actividades que requieren la cooperación y el trabajo en equipo
  • Concebimos el alumno como un ser complejo y multidimensional y diseñamos los procesos de enseñanza-aprendizaje teniendo en cuenta todos los ámbitos de la persona, para respetar y potenciar los talentos y aptitudes personales de nuestros alumnos.
  • Fomentamos la creatividad y la imaginación a partir del trabajo basado en las inteligencias múltiples.
  • Impregnamos de valores nuestro quehacer y cuidamos el gusto.

Impulsamos la investigación y la reflexión porque el alumnado, además de consumidor y receptor, sea productor y emisor de conocimiento.